Un pueblo pequeño y entrañable
S’Arracó conserva el encanto de las casas típicas de los pueblos del interior, bajas y tradicionales, con un pequeño huerto o jardín; aunque también luce muestras de la arquitectura señorial, como son las diversas casas de estilo modernista, construidas con el dinero que los emigrantes de s’Arracó enviaban desde Francia a sus familias, la mayoría de las cuales se sitúan en la calle principal, la calle França.
Asimismo, en s’Arracó, se pueden encontrar algunos testimonios de la economía rural, como son las antiguas posesiones de Son Guillem, Son Joan, Son Castell y Son Nadal, igual que los molinos o las norias que recuerdan un pasado agrícola.